Sábado, Noviembre 25, 2017
   
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Industria del acero perdería competitividad con mercado de bonos de carbono

10 de nov. 2017.- La industria siderúrgica mexicana enfrentaría mayores costos por las nuevas leyes ambientales que pretende aprobar el Poder Legislativo para imponer un mercado obligatorio de bonos de carbón al sector, coincidieron empresarios del sector.

Juan Antonio Reboulen, director de relaciones institucionales de Deacero, criticó la iniciativa de ley y señaló que de aprobarse provocará desequilibrios en el mercado.

“El mayor riesgo que vemos es que el tema se va a convertir en un mecanismo recaudatorio, ya que una vez que sea obligatorio en cualquier momento pueden bajar los topes (de emisiones), y te reducen la capacidad de generación y eso se convierte ya en un impuesto…, para el fisco será muy atractivo hacerlo en un momento de debilidad fiscal”, señaló Reboulen en entrevista.

“Es necesario impulsar una política de incentivos en lugar de impulsar más gravámenes, para atender el problema del cambio climático y la conversión tecnológica del país. Los incentivos pueden ser apoyos fiscales o permisos que permitan llevar a cabo más proyectos amigables con el medio ambiente”.

Refirió que de acuerdo a la ley de cambio climático, desde el año 2012 debió crearse un “fondo verde” nacional para apoyar la implementación de acciones frente al cambio climático. No hay claridad ni transparencia respecto al monto asignado a dicho fondo, ni los proyectos y acciones que se hayan apoyado para la mitigación de emisiones.

“Tienen el dinero y nadie sabe que hacen con él…”, criticó.

Según datos oficiales, de 2013 a la fecha se han captado $62,860 millones de pesos por concepto de ISAN y el IEPS al carbono.

El directivo comentó que el Gobierno pretende definir reglas claras y lanzar el mercado de bonos de carbón en un plazo de 2 años, cuando los ejemplos comparables han requerido plazos que van de 6 a 8 años.

Refirió que con el precio actual del CO2 en California, si el sector industrial tuviera que comprar el 50% de los derechos para cubrir sus emisiones, para el 2030 el costo directo sería de $60 mil millones de pesos anuales.

“Es un costo que tendría que ser trasladado a los consumidores”.

Señaló que uno de los sectores que más contamina es el de autotransporte de carga y pasajeros, y ese no entra en el mercado de emisiones y es porque van por el mercado cautivo que es la industria.

Por su parte Fabricio Meirelles, director de Gerdau Corsa, refirió que las plantas de Gerdau tienen un nivel de emisiones de los más bajos del mundo son plantas preparadas.

“Tenemos que estudiar más y entender las iniciativas de sobre regular esos sectores porque al quitar competitividad podemos acabar importando acero de países que no tienen la misma regulación que hay en México, los océanos no tienen fronteras.

Entonces los países que no tienen ningún tipo de control, acaban teniendo una ventaja competitiva.

“Tenemos que hacer estudios concretos no basarse en tendencias o modas sino entender la situación de cada proceso y cada país”, expresó Meirelles en el Congreso Alacero 58.


Por César Sánchez

 

 

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